Se ha publicado un estudio realizado por el Grupo Barna para La sociedad Bíblica Americana sobre La biblia en este país. Durante el pasado mes de Marzo se encuestó a mas de 2000 adultos usando fundamentalmente la entrevista telefónica y un sondeo “online”. Las preguntas están centradas básicamente en La Biblia, su uso y presencia en la vida de los americanos. Desgraciadamente los resultados no son extrapolables a España, pero pueden darnos algunas pistas de la tendencia general en lo que a la valoración de la Biblia se refiere.

Lo primero que llama la atención es que casi la mitad de la población estadunidense considera al mismo nivel a La Biblia, El Corán y El Libro del Mormón, viendo a estos tres libros como “diferentes expresiones de las mismas verdades”. Esto manifiesta el profundo desconocimiento de ese importante porcentaje de la población tiene del contenido de estos tres libros, pues de otra manera resulta incompresible una consideración de este tipo. Parece evidente que, cuando se desconoce el mensaje, se considere que los tres libros afirman ser “revelados” se refieran a las mismas verdades.

Esta consideración de la Biblia a un mismo nivel que otros “libros sagrados” habrá influido definitivamente en la confianza que ponen en la Biblia los estadounidenses, pues esta ha disminuido en relación a la encuesta realizada en 2011. Con todo parece que La Biblia sigue teniendo un lugar reservado en la mayoría de los hogares del país, y en la vida de sus moradores. Un 85% de las familias de Estados Unidos tienen una Biblia, la usen o no, pero esta cifra es un 3% inferior a los resultados de la encuesta anterior. Este descenso no es, todavía, preocupante, pero si marca una tendencia de claro descenso de aprecio de la Palabra de Dios en un país, tradicionalmente muy apegado a la misma, una tendencia que se manifiesta en otros indicadores.

Otro descenso de los porcentajes se repite cuando lo que se pregunta es si consideran que la Biblia tiene todo el conocimiento necesario para vivir una vida significativa. El descenso de los que responden positivamente es, en este caso, de 5 puntos porcentuales, del 53% del 2011 al 48% de la presente edición. Un 4% es el descenso de aquellos que piensan que la Biblia debe ser considerado un “Libro Sagrado o Santo”, pasando en esta ocasión de un 86 a un 84 por ciento. Lo curioso es que en este caso otro libro, concretamente el Libro del Mormón, aumenta su consideración en este aspecto, quizás influenciado por la presencia de un candidato mormón en la carrera presidencial entre los republicanos.

La encuesta aporta algunos datos adicionales: los encuestados, en una amplia mayoría, dicen desear leer más la Biblia. También manifiesta una mayoría que es un libro al que recurrir en busca de respuestas para las preguntas que surgen en la vida. Sin embargo El “Libro Sagrado” es visto cada vez de una forma menos reverente. Esto último puede tener una faceta positiva, la reverencia no siempre ayuda a facilitar un acercamiento a La Biblia, pero también es necesario reconocer que la desacralización de la Biblia puede llevar a su un trato incorrecto de su contenido.

200 de los encuestados, un 10%, dicen leer el libro para buscar un acercamiento a Dios o en busca de consuelo, pero este porcentaje es inferior al del año anterior. Un porcentaje mayor dice recurrir a la Biblia buscando soluciones que le ayuden a resolver algún problema al que deben enfrentarse, o porque deben tomar algún tipo de decisión y esperan encontrar dirección en ella. Es curioso lo que esto manifiesta, un “uso utilitario” de la Biblia, se recurre a ella no de forma habitual, si no en momentos de desconcierto o desesperación, no es una herramienta de uso habitual, si no mas bien de uso excepcional. Este tipo de uso no está acorde con el principio de “sola scriptura” que manifiesta que la Biblia es “única norma de fe y conducta”, convirtiendo al texto sagrado en un mero “instrumento mágico” que usar en momentos excepcionales.

La Biblia está perdiendo su influencia, hasta hace poco considerada fundamental, sobre la sociedad  estadounidense, así lo considera al menos el 47% de los encuestados.

Los usuarios de la Biblia, de una u otra manera, destacan los efectos beneficiosos de la lectura de la misma. Un 34% afirman sentir paz tras su lectura, un 33% se notan alentados o inspirados. Algunos advierten efectos contradictorios, un 12% se sientes confundidos, y un 11% abrumados. En cualquier caso los efectos positivos destacan ampliamente sobre los que podemos considerar negativos.

La única encuesta ligeramente similar realizada en Europa nos refiere a datos de 2008. Entonces se realizaron 13000 cuestionarios en 13 paises, entre ellos EEUU, Italia, Holanda, España y Francia. Entonces se dieron respuestas con una gran diferencia entre USA y los países Europeos, en algunos casos de hasta 50% puntos porcentuales menos en lo referido al uso de la escrituras. Si los porcentajes fueran similares en la actualidad los datos serian realmente desesperanzadores.

En cualquier caso si podemos extrapolar que se está produciendo una paulatina descristianización real de las sociedades occidentales, se valora menos La Biblia, cada año se la ve un poco menos como Palabra de Dios, se lee un poco menos, y un poco peor (de forma más incorrecta). Mientras en Latinoamérica. África y Asia el cristianismo está en plena expansión, y la Biblia es cada día más solicitada y buscada.

Nuestras sociedades occidentales, los países tradicionalmente considerados cristianos, aquellos que fueron, en algunos casos, origen de la reforma, de las misiones transculturales, de la imprenta y de la difusión masiva de las escrituras a través de las Sociedades Biblicas, necesitamos volver al ya mencionado “Sola Scriptura”.

La Biblia ha sido, y debe ser, base fundamental para nosotros. Necesitamos una Biblia en cada hogar, una Biblia abierta al lado de cada cama, sobre la mesilla de noche, y sobre todo, necesitamos una Biblia firmemente fijada, cual ancla, al corazón de cada uno de nosotros.

El Salmo 119:105 nos recuerda que la Biblia es mas que un libro, debe ser un estilo de vida. La Biblia debe ser lo que nos ilumina en todos los aspectos de la vida, la que nos muestra el camino a la Luz que Dios nos ha enviado, a Jesús. La Biblia es lumbrera para conocer y reconocer El Camino, no hay otra manera de acercarse a Cristo y a su obra. La Vida es Jesús, pero la Biblia según dijo el propio Cristo, nos lo muestra y nos habla de Él.

Dios ha hecho mucho por dejarnos esta preciosa herencia, la ha protegido de los ataques más feroces, de los mas brutales intentos de aniquilación y exterminio por los medios mas violentos. No permitamos que la desidia y la comodidad pretenda, ahora, convertir a un Libro sobrenatural y divino, en uno mas entre otros.

Amemos y difundamos este libro.

¡Que no sea por nosotros!

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