¡Visión Alcance 2020 es solo el principio de lo que Dios tiene para España!

161

Abigail Orús, 24 años, periodista y miembro activo de la Iglesia Evangélica Betel en Zaragoza, trabaja como voluntaria en el Plan Estratégico Nacional Visión Alcance 2020 desde 2015, describiendo la experiencia como un aprendizaje permanente:


Desde que era una niña he podido ver el deseo de mi pastor, José María Romo, Coordinador nacional de Visión Alcance 2020, de extender el Evangelio y alcanzar nuestra ciudad, Zaragoza, para Cristo. Un anhelo que no ha hecho sino crecer en este tiempo, trabajando siempre para alcanzar a “uno más”, y que logró contagiar a toda la congregación. Fue así como la iglesia empezó a multiplicarse hasta contar con varios locales, entre ellos el ubicado en la calle Benjamín Franklin, en el que actualmente me congrego y que, además, es fruto del trabajo realizado dentro del Plan Estratégico Nacional Visión Alance 2020. Sin embargo, mi involucración activa en este proyecto no empezaría hasta el año pasado.

Febrero de 2015. Ese fue el comienzo de un camino lleno de aprendizaje que actualmente sigo transitando. Y es que, justo en esa fecha, con motivo del Congreso Anual de las Asambleas de Dios de España, empezaba mi trabajo en Visión Alcance 2020. Aún hoy recuerdo perfectamente aquella llamada preguntándome si querría ayudar en la parte de medios así como con el stand informativo que se montó en la carpa principal. Si bien me sorprendió, a día de hoy no puedo sino agradecer la confianza que mi pastor puso en mí desde el principio.
La semana previa al Congreso, por primera vez, pude empezar a vislumbrar el arduo trabajo que hay detrás de cada decisión que hace que este plan vaya alcanzando objetivos en pos de la meta final: 1.000 nuevas iglesias para 2020. Pero, sin duda, el verdadero reto llegaría en Gandía y, concretamente, con la cena organizada por el equipo de trabajo de Visión Alcance 2020.
Los nervios y la tensión porque todo saliera perfecto estuvieron presentes, más cuando esa misma mañana habían existido ciertos problemas técnicos, cuya repetición había que tratar de evitar. Pero Dios estaba en el asunto y todo salió como estaba planeado, permitiendo a los presentes ver y entender el alcance de un plan que estaba desde hace tiempo en la mente de Dios. Durante la velada hubo muchos momentos, pero yo destaco uno. La bandera española sostenida frente a todas las mesas mientras se levantaba una oración a una sola voz por el país. Sin duda, un instante poderoso, como lo es siempre que el pueblo de Dios se une para clamar por un objetivo común.
Precisamente en Gandía tuve mi primera conversación con Seth Vañó, Promotor Nacional y enseguida pude percibir esa carga por llevar la Palabra de Dios hasta el lugar más remoto del país. Su entusiasmo al hablar del proyecto y de las nuevas ideas para hacerlo crecer me impresionó y a día de hoy sigue haciéndolo, animándome a dar lo mejor de mí.
Terminado el Congreso llegó el momento de empezar a preparar la Tercera Graduación de Sembradores. Así, ayudé con la edición de algunos vídeos y se me convocó para ser parte del equipo encargado de cubrir el evento, celebrado el 20 de junio en Madrid. Ese fin de semana volvió a ser intenso. Vídeos que necesitaban estar a punto, cambios de última hora, material que debía funcionar correctamente, distribución de roles…Las horas de sueño no fueron muchas, pero poder servir es siempre un privilegio y cuando tú actitud es la correcta, Dios se encarga de suplir todas las carencias, incluyendo aquellas que desconoces. Así fue como Dios me habló de forma especial a través del mensaje que compartió el pastor Satirio Dos Santos, pero también durante la entrega de certificados. Cada una de las personas que estaban recibiendo ese diploma eran hombres y mujeres que habían dado un paso al frente aceptando el desafío. Valientes que habían decidido formar parte de la primera línea de batalla en una guerra contra el enemigo por España, declarado que su nación pertenece a Cristo.
Ya ha pasado un año desde esa primera llamada. Un año en el que he recibido muchas otras que me han permitido aportar un poco más a un proyecto, cuyo impacto traspasará generaciones. Un año donde he podido poner el conocimiento adquirido durante mis estudios universitarios al servicio de la obra. Un año en el que he conocido a personas increíbles y con una profunda pasión por España con las que, quizá, de otra forma no hubiera tenido la oportunidad de trabajar.

Estar cerca del Coordinador Nacional y del Promotor Nacional me ha permitido adquirir una nueva perspectiva de lo que significa el servicio y el amor por la obra. Me ha enseñado que todo el trabajo, por más pequeño que parezca, es vital para que el engranaje siga funcionando. Doy gracias de poder ser parte de un equipo que sabe hacía donde va y se esfuerza al máximo no sólo para llegar a destino, sino para hacerlo superando sus propias expectativas, dispuesto a dejarse sorprender por Dios en el proceso.

Visión Alcance 2020 es solo el principio de lo que Dios tiene preparado para España. Es el paso al frente que el Señor estaba esperando por parte de su Iglesia para llevarla a la siguiente etapa. Es el riesgo que era necesario tomar para que el despertar de España pudiera ser una realidad. Ahora ya no hay nada que pueda detener lo que viene para nuestro país. ¡España va a quedar revolucionada para siempre!

Visión Alcance 2020

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here